Integramos los datos, la documentación y el conocimiento de los equipos, que recogemos mediante entrevistas y sesiones de trabajo para ampliar lo que cada departamento puede hacer con ChatGPT, Copilot, Claude o Gemini.
En tu empresa hay respuestas que solo sabe dar una persona.
El histórico que solo abre una persona.
Hoy
El Excel de precios especiales de un cliente vive en el portátil de una comercial, con su propia lógica. Si falta, nadie sabe leerlo ni actualizarlo.
→ Con memoria
Turink recoge ese histórico con ella. Queda accesible para cualquiera, con el criterio que lo sostiene, no solo el dato.
La excepción que nadie se atreve a tocar.
Hoy
Un plazo de entrega se acorta siempre para un cliente concreto. Todos lo cumplen; nadie recuerda ya por qué se pactó así.
→ Con memoria
Queda documentado quién lo creó, qué resolvía y si sigue vigente. La próxima persona hereda la razón, no solo la norma.
La señal que el operario ve antes que nadie.
Hoy
Un operario nota, por el sonido de una máquina, que algo va a fallar antes de que lo diga cualquier informe. Nunca lo ha escrito en ningún manual.
→ Con memoria
Ese criterio queda recogido en su propio lenguaje, disponible para quien ocupe su puesto el día que se jubile.
El proveedor que se descarta sin explicar por qué.
Hoy
Compras rechaza siempre a un mismo tipo de proveedor. Hubo un problema real hace años, pero hoy nadie sabría explicar cuál.
→ Con memoria
El motivo queda trazable. Evaluar un proveedor nuevo deja de depender de la memoria de una sola persona.
Tu empresa ya tiene el conocimiento. TurinkUp lo conecta y lo convierte en una herramienta para todo el equipo.
Todo lo que hoy vive repartido, en un solo sitio.
La memoria no espera a quedarse desactualizada para corregirse.
Mantenimiento proactivo
No esperamos a que algo se pierda. Volvemos periódicamente a hablar con las mismas personas, sobre todo antes de un cambio de puesto, una jubilación o una salida, para dejar ese criterio registrado mientras todavía está disponible. Es un trabajo continuo, no una foto única del primer día.
Mantenimiento reactivo
Cuando alguien le pregunta algo a la IA y la memoria aún no tiene esa respuesta, el sistema detecta el hueco y contacta con la persona de tu equipo que sí lo sabe. Su respuesta se incorpora a la memoria solo cuando el responsable designado la valida.
La misma pregunta. Una respuesta que conoce tu empresa.
Esto es una muestra, no el límite. Cualquier tarea que hoy dependa de conocer a un cliente, un precio o un criterio, puede apoyarse en esta memoria.
Seguís trabajando donde ya trabajáis.
TurinkUp no es una plataforma nueva que aprender.
Es la memoria conectada a la IA que tu equipo ya usa cada día: ChatGPT, Claude, Gemini o Copilot siguen siendo la herramienta. Nosotros les damos el contexto que les falta.
Ya tienes las piezas, nadie las ha conectado.
Potentes, pero sin contexto.
Pagas una licencia de ChatGPT o Claude, pero no saben nada de tu empresa: se lo explicas cada vez.
Aquí esa misma IA conoce tu empresa.
Conectamos la IA con tus clientes, tu catálogo y tu criterio, para que hable tu lenguaje y te dé respuestas relevantes desde el primer momento.
El conocimiento se queda en las personas.
El criterio de tu gente vive en su cabeza, y se va con ella el día que se va.
Aquí queda recogido y conectado.
Capturamos el conocimiento de tu equipo y lo mantenemos accesible para toda la empresa, sin depender de que esa persona siga.
Sistemas que no hablan entre sí.
Un wiki que nadie actualiza. Un CRM, un ERP y una IA que no se hablan entre sí.
Aquí todo converge en un único sitio.
Integramos tus herramientas en un sistema único, que se mantiene solo y habla con la IA que ya usas.
Si la memoria es lo que la empresa sabe, un agente es lo que puede empezar a delegar.
Con la memoria construida, la IA puede ejecutar tareas completas, no solo responder preguntas. La diferencia es la misma que hay entre pedirle a alguien que explique cómo se hace un pedido, y pedirle directamente que lo haga.
Por eso solo diseñamos agentes cuando la memoria de la empresa ya está activa y funcionando, nunca antes: sin ese criterio real, un agente solo tendría reglas fijas. A partir de ahí, Turink lo construye a medida de la empresa y sus procesos, siempre con un punto de control humano donde la decisión lo requiere.